miércoles, 26 de agosto de 2015

El Perdón en la pareja sí es posible

Las parejas jóvenes no aprendieron a reconciliarse, porque el machismo predominante de los esposos y padres, sobre todo en otro tiempo, no dio margen a esta actitud del perdón; muchas veces se pensó que pedir perdón era humillarse ante el otro; en este caso fallaba incluso la educación, la cortesía de pedir una  excusa; fallaba la nobleza personal de reconocer la falta, el error cometido. Se pensaba que solo el inferior (la mujer, el hijo, el subalterno) era quien debía pedir perdón al superior; este no fallaba.

Muchos parejas de esposos no se percatan de que sus hijos son buenos observadores: aprenden más por lo que ven que por lo que oyen. Incluso, llegan a hacer sus reflexiones personales al respecto.  Hemos tenido ocasión de oír a hijos (as) de 10, 12 años, al ver a sus padres alegar, ofenderse mutuamente, guardarse rencor, etc, que dicen: ”esto es el matrimonio?. Si así es, mejor no casarse. Yo no me casaré en el futuro”.  Unos tales padres de familia destruyen con estas actitudes la ilusión de futuro que puedan tener los hijos.

Por el contrario, unos padres de familia que saben dialogar, deliberar juntos, perdonarse, pedirse excusas,  están haciendo escuela del perdón en su propio hogar; los hijos que ven este testimonio dicen: “qué bonito es el matrimonio. Si yo me llego a casar, que mi hogar sea como el de mis padres”. Esto es crear ilusiones positivas para el futuro entre los hijos.

Los hijos tienen el derecho a que los padres se reconcilien: es una situación ambivalente, incómoda,  para los hijos encontrarse ante los padres en riña o altercado: por quién sacar la cara?  Él es mi papá, ella es mi mamá.  Los hijos no saben a quién dar la razón de la contrariedad.  Muchas  veces se oye decir: él o ella me ofendió.. Por tanto, que me pida perdón. En este caso, la persona que se reconozca más noble, más consciente, que dé el primer paso hacia la reconciliación.  Incluso, que los padres pidan perdón a sus hijos; es un buen testimonio.

Respecto del perdón existen ideas equivocadas; por ejemplo: perdonar no es olvidar la ofensa; si así fuera deberíamos sufrir de amnesia; el perdón no es una obligación que se me impone; el perdón no es el restablecimiento de la situación previa a la ofensa; el perdón no es renuncia a un derecho; el perdón no es expresión de una superioridad moral; en este caso el perdón se convertiría en una humillación para el ofensor.

Descartando estas falsas concepciones del perdón, nos preguntamos entonces qué es el perdón?  El perdón es amar intensamente; en el caso de la pareja, el perdón deberá ser generoso y pleno si es un amor auténtico, capaz incluso de dar la vida por la persona que ama; perdonar es defender la causa de la humanidad, porque el que perdona lo que hace es reconocer también su condición de pecador ante quien le ha ofendido; perdonar es un acto liberador que consiste en ser capaz de romper la cadena que liga  causas y efectos; el perdón rompe la irreversibilidad de los actos humanos; perdonar es ir más allá de la justicia, pues ésta no puede ser un freno al perdón.

En la vida de pareja,  tal vez lo más difícil es la condición de no exigir  reciprocidad, pues muchas veces es preciso renunciar al derecho que tenemos de ser compensados por algo que nos ha hecho el otro; igualmente, no siempre nos es solicitado el perdón, ni contamos con la humildad y el reconocimiento de quien nos ofendió. Es más sencillo cuando podemos ver  el arrepentimiento del otro y los deseos de enmendar su proceder, pero muchas veces las personas nos ofenden o nos hacen daño sin darse cuenta.

El arrepentimiento, la verdadera humildad del otro ante su error es un elemento muy importante para facilitar el proceso de la reconciliación; exige desarrollar una visión comprensiva del otro y hacernos cargo de nuestras emociones y del efecto que éstas han generado en los demás. También el sentido del perdón es tener la oportunidad de enmendar el error, generar actos de reparación del daño y, a través de ellos, obtener  tranquilidad y aprendizajes importantes para la vida.


Sobre todo, es importante tener en cuenta que el perdón posee dimensiones trascendentales; reconstruye la relación herida y maltratada y su efecto va más allá de la pareja: afecta positivamente a los hijos, familiares y amigos. La actitud evangélica de Jesús de Nazaret  es emblemática para todos: ‘perdonar hasta 70 veces siete, lo que significa  ‘perdonar  siempre’.

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lunes, 24 de agosto de 2015

Nuestra Nueva Familia

Por Megan y Juan 

¡Por fin nos casamos!

Hemos estado casados ya dos semanas, y, aunque sea cliché, ha sido una locura. Este es nuestro primer blog como una pareja casada, y cuando me senté para escribirlo, honestamente no sabía de qué escribir.

Podría haber escrito de la boda en si, como despertamos a las cinco por la mañana, 5 horas y media antes de la ceremonia, a descubrir que la electricidad estaba cortada y también el agua, y un árbol masivo había caído en la salida de autos, todo resultado de una tormenta la noche anterior, y como Juan pasó la mañana de nuestro día de boda ayudando a mi papá a sacar el árbol. (Es un hombre del campo, así dijo que era su estilo de todos modos). Ahora, nos reímos, pero la situación no era muy divertida a las cinco de la mañana antes de tomar café. Pero, de alguna manera, todos llegaron a tiempo a la iglesia.

O podría haber escrito sobre nuestra “primera mirada” en la iglesia, y que tan maravillosa era tener algunos momentos preciosos para orar juntos antes de la ceremonia. Creo que es muy recomendable tomar un par de minutos antes con tu novio/a antes de la ceremonia para orar y preparar para lo que van a hacer. Te dará mucha paz, y tranquilizará a tus nervios.

O podría haber escrito de cómo era perfecta la ceremonia. Como fue uno de los momentos más felices de mi vida, y que alegría sentíamos al decir nuestros votos antes Dios, familia, y amigos, escuchar tu amado prometer a amarte y honorarte para el resto de su vida, o que hermoso era tener nuestra primera comunión como pareja casada. Como sentimos tanto agradecimiento por la bendición de Dios. Mis mejillas me dolieron después de sonreír tanto.

O podría haber escrito que triste era que la familia de Juan no podría estar. Sus padres nunca habían subido un avión antes y estuvieron muy nerviosos para hacer el viaje largo a un país donde no hablan la lengua. Los extrañamos mucho durante la ceremonia y celebración.

O podría haber escrito de que tan hermoso fue la recepción, o la alegría de despertar el día siguiente al lado de mi esposo, y que tan maravilloso fue pasar un par de días juntos en el lago superior, pasear en canoa, pasear en bici, y los fuegos en las rocas en la orilla del lago por la noche, y tener la oportunidad de conocernos como marido y mujer.

O podría haber escrito de como toda la alegría y felicidad fue mixta con la tristeza del fallecimiento de mi abuelo la semana antes de la boda, y como pasamos nuestra última semana en los Estados Unidos en asistir a su funeral, o que tan hermosa era la misa de funeral, y que tan rico era ver a toda la familia de nuevo y ver a mi sobrina de 18 meses bailando durante el almuerzo después. A mi abuelo le hubiera encantado esto.

Pero voy a escribir un poco de otro momento.

Después de una noche loca en Atlanta tardados con un retraso de 12 horas de nuestro avión, siendo puestos en un hotel por el aeropuerto, durmiendo cuatro horas, y regresando al aeropuerto a las 5 de la mañana, finalmente subimos el avión para ir de regreso a Chile. Antes de empezar el vuelo, la azafata caminó por los pasillos con formularios para la aduana. Los llevaba elevados sobre su cabeza y dijo, “formularios de aduana, uno por familia.” Uno por familia. Esto fue Juan y yo. No creo que realmente me había dado cuenta hasta ese momento. Por la gracia de Dios, habíamos, solo la semana antes, convertido en una nueva familia pequeñita. Dios nos había tomado y creado algo nuevo, y nos había hecho uno en amor. Es lo que hace Dios. Él ama, crea, y ama lo que crea.

Las personas me han preguntado varias veces desde la boda si me siento distinta. En verdad, sí. Siento distinta porque es distinto. Me encanta la permanencia de lo que hemos creado, lo que Dios ha unido. Me encanta nuestra nueva familia. Y me encanta poder vivir mi vocación, vivir el sacramento. Me encanta la gracia del sacramento, y saber que Dios estará siempre a nuestro lado. Es un gran consuelo para dos pecadores que seguramente pasaremos el resto de nuestras vidas aprendiendo como hacer bien este proyecto.

Bueno como dije, han sido dos semanas locas, estresantes, alegres, emocionales, y llenas de amor. Gracias a Dios, ¡ESTAMOS CASADOS!





miércoles, 19 de agosto de 2015

¿Conoces la técnica del espejo?

Si realizáramos una evaluación de las veces en que nos miramos al espejo, posiblemente el resultado del ejercicio nos daría una cifra inimaginable, ya que este objeto de necesaria tenencia es uno de los más visitados por mujeres y también por hombres.

Ahora, usted se preguntará: tiene algún efecto negativo mirarse en el espejo y de manera  constante?  La respuesta posiblemente sea no, aunque existen personas narcisistas que no pueden vivir sin él (esperamos que usted no sea uno de ellos); y decimos que no, ya que  el espejo también podría utilizarse como herramienta de prevención o solución de conflictos en la familia.

Si usted lo duda, puede hacer el ejercicio que consta de cinco pasos; es muy fácil, solo basta tener un espejo (no importa el tamaño) y recordar visitarlo antes de comenzar una discusión  con un miembro de su familia. ¡Mucha atención!

Primer paso: antes de iniciar la discusión mírese en el espejo y concentre la mirada en su rostro; notará que la ira y el coraje no le permitirán reflejar el verdadero padre o madre,  esposo o esposa que es usted.

Segundo paso: cuando estés en el espejo, cuenta de 10 a 1 y durante el conteo trata de respirar  profundamente.

Tercer paso: Cuando hayas terminado de contar, piensa por un momento las cosas buenas que tiene el miembro de tu familia con quien vas a discutir.

Cuarto paso: Realiza una oración breve pidiéndole a Dios que coloque en tu boca palabras sabias para que  no hieras a la persona con quien vas a discutir.

Quinto paso: Por último, concentre nuevamente la mirada en su rostro. Notará que ahora la serenidad y la bondad, reflejarán el verdadero padre o madre, esposo o esposa que es usted. 

Seguramente  este ejercicio  conocido como la “técnica del espejo” si decides practicarlo te parecerá extraño, pero te vas a dar cuenta que será un buen instrumento para convertir  la discusión en diálogo; las palabras agresivas que en ocasiones utilizabas pasarán a ser palabras  suaves y moderadas; el tiempo pasará de ser desagradable a ser un momento agradable y único. Recuerda  abrazar a esa persona después del diálogo, con esto demostrarás que él o ella son importantes para ti, a pesar de lo que hayas dicho o escuchado.


Trata de practicarlo, te sentirás mejor y tu familia te lo agradecerá.  Pues con ello, el espejo que hay en tu casa no solamente cumplirá la función de proyectar tu belleza, sino también ayudará a solucionar discusiones en tu hogar.

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miércoles, 12 de agosto de 2015

Frases que destruyen un matrimonio

Hay muchos factores que pueden dañar  un matrimonio: el estrés financiero, la infidelidad, las adiciones… Recuperarse de todo esto implica una considerable cantidad de tiempo y de esfuerzo de ambas partes. Pero hay una cosa que puede cambiar la calidad de un matrimonio casi al instante: qué palabras usas al hablar con tu cónyuge?. Si deseas evitar discusiones, haz un esfuerzo consciente de omitir ciertas frases… Hay frases de las que nos arrepentiremos siempre de haberlas dicho. Entre otras, éstas:

-       ‘Siempre’.  ‘Nunca’.
            Es una acusación muy seria para el amor de tu vida un “nunca me escuchas” o “Siempre llegas tarde del trabajo”  porque, en primer lugar,  no es cierto. Además, la mayoría de las veces este comentario nace del enojo del momento. Una mejor manera de expresar tus sentimientos es tomar un gran suspiro y decir “a veces siento que no me escuchas y / o me entiendes?.Podemos hablar por algunos minutos?. Lo que quiero decir es  realmente importante para mí. Tal vez podamos planear  maneras en las que podemos tener un poco más de tiempo de calidad  en familia”.

-       ‘Engordaste?. T e veo más cachetona y la ropa ya no te queda igual que antes’.
Esto es básicamente decir que tu pareja se ve mal e implica insatisfacción con su cuerpo. Nunca digas algo negativo sobre el cuerpo de tu pareja. Algo que ayuda a los esposos es mantenerse como eternos enamorados; ver a la esposa como una eterna novia.

-       ‘Si de verdad me quieres, harías…’.
            Es una frase frecuente entre enamorados… Normalmente, la emplea él para sugerir una relación sexual. En el caso de una pareja se está insinuando que tu cónyuge es egoísta. En realidad, es lo opuesto; la persona que está haciendo esta solicitud está siendo egoísta al no considerar los sentimientos de su pareja. Has pensado que lo que estás pidiendo es algo que incomoda a tu pareja?. Qué tal si lo que estás pidiendo no entra dentro de su presupuesto?. Cuando se trata de las decisiones importantes    que afectarán a ambas partes, es mejor si sé deciden en común acuerdo y no exigir en nombre del amor.

-       ‘Ojalá te fueras y no estuvieras aquí’.
            Muchos han pecado con esta frase. Tuvieron un fin de semana (o noche, o vacaciones juntos) que no salió como se esperaba, y sientes que distanciarse entre ustedes es la solución. En ciertos casos tomar un respiro y un poco de tiempo para calmar los ánimos y despejar la mente es una buena medida, incluso saludable. Pero decirle a tu pareja que te gustaría que se fuera a otro lugar, o que no quieres estar cerca  de él, le hace daño y lo devalúa como tu pareja y padre de tus hijos. Por qué no decir más bien ‘lamento que hemos tenido un par de días juntos difíciles. Tal vez podamos empezar de nuevo mañana’

-       ‘El esposo de mi amiga siempre… y tú no…’.
            Hacer comparaciones es odioso; causa resentimientos  de insuficiencia. Recuerda siempre la frase ‘escoge a tu pareja y ama tu elección’. Esto no significa que tengas que soportar todos sus malos hábitos, pero recuerda que la manera en la que te diriges a tu pareja le hace sentir seguro emocionalmente y que tan valorado es en la relación.  No es conveniente hacer comparaciones porque cada persona es diferente de la otra: una tendrá unas cualidades, la otra, otras; cada uno tiene sus defectos como los puede tener también el otro.


            Éstas son solo unas de esas frases inoportunas, imprudentes, que pronunciamos en un momento de cólera, de disgusto; si por caso las empleamos alguna vez, será el momento de pedir  una excusa, perdón. F. Burton Howard  decía del matrimonio: ‘si quieres que algo dure para siempre, cuídalo como un tesoro’.  Ricardo Búlmez añade: cuida no lo que es seguro, tu familia por ejemplo; cuida lo que es inseguro, la pareja, ciertamente. Y lo explica así: has oído decir a alguien ‘allí va tu ex-padre, o tu ex-hijo?. No. Pero si has oído decir ‘ahí va tu ex-esposa, o tu ex-esposo’. Por tanto, lo más inseguro es tu pareja. Cuídala como a unan flor.

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jueves, 6 de agosto de 2015

En la prosperidad y en la adversidad

¡Apenas una semana para la boda! Después de tanta anticipación es emocionante que solo quedan los últimos detalles. Llegamos bien a Wisconsin, a pesar de demoras de avión, un vuelo que casi perdimos, una botella de vino que se rompió en mi equipaje (no se preocupen, mi vestido de boda no estaba en esta maleta), y una maleta que quedó en Atlanta y se supone que va a llegar esta semana. Pero todo valía mucho la pena, y somos felices de estar de nuevo en Wisconsin.

Después de disfrutar un hermoso cuarto de julio con fuegos artificiales, comida rica, y juegos, estamos ahora intentando a finalizar los últimos detalles de la boda, la música, quien se siente donde en la recepción, las peticiones de la Misa, e intentando a aprender los votos. Vamos a intentar ser valerosos y recitar los votos de memoria en vez de repetirlos después del sacerdote, o por lo menos este es el plan por ahora. A ver si los nervios nos ganan en el día.

He escuchado a personas expresando su decepción al darse cuenta  que la Iglesia Católica no permite que uno escriba sus propios votos, pero personalmente, me encantan los votos de la boda católica. Creo que son muy hermosos y dicen exactamente lo que hay que decir y nada más, tocando directamente el corazón de lo que es el matrimonio. La forma común va más o menos así: Yo, Megan, te recibo a ti, Juan, como esposo y me entrego a ti, y prometo serte fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarte y respetarte todos los días de mi vida. Sencillo, elocuente, e increíblemente profundo. Sin saber que viene en el futuro, prometemos amarnos de una manera que imita la intensidad y fieldad con que Cristo ama a la iglesia durante todas nuestras vidas. ¿Qué podría ser más romántico? Y, increíblemente, este tipo de promesa no es irracional sino completamente posible porque amor es una decisión y porque no dependemos de nuestro propio esfuerzo para cumplir con nuestro voto, sino que dependemos de Dios.

De una manera casi irónica, creo que es muy liberador amarrar tu vida a alguien así.  En la vida no siempre tenemos mucho control sobre lo que pasa, aunque trabajemos duro y hagamos lo mejor que podamos, nunca podemos saber cuándo nos va a pasar una enfermedad, accidente, u otro evento desafortunado, así que prometemos dar al otro la única cosa sobre lo cual sí tenemos control, nosotros mismos, y más importante, nuestro amor. Es como si dices que mientras no sabes que hay en el futuro, prosperidad y adversidad, salud o enfermedad, puedes, con la ayuda de Dios y la gracia del sacramento hacer una promesa sobre como responderás cuando te enfrentes con estas realidades, y que tu respuesta siempre será el amor. Sin condición.

Vamos a pasar el resto de nuestras vidas realmente aprendiendo lo que significa vivir nuestros votos en lo bueno y en lo malo, y estamos muy agradecidos por el amor y el apoyo de las muchas parejas maravillosas en nuestras familias y entre nuestros amigos. Me parece que recién hemos visto muchos ejemplo de lo que significan estos votos, ya que esto ha sido y probablemente seguirá siendo un verano de muchos acontecimientos, tantos buenos como malos. Este verano, varios de nuestros jóvenes amigos casados han tenido la alegría de aumentar sus pequeñas familias, y celebrar bautismos.

También hemos visto muchas parejas, mayores y no tan mayores enfrentando enfermedad terminal en sus esposos y muy algunos trágicamente enfrentando enfermedad terminal en sus hijos. Mis propios abuelos recién recibieron malas noticias sobre la salud de mi abuelo, y no podrán asistir a la boda debido a las complicaciones del viaje.

En todo esto, en lo bueno y lo malo, enfermedad y salud, todo lo que puedo decir es qué hermosa vocación es, qué hermoso regalo es, vivir los votos sin importar lo que pase, amar a alguien apasionadamente, darse a otro en libertad, y ver la hermosura de otro ser humano de manera solo superado por la visión de Dios, y qué hermoso ser amado de regreso de la misma manera.

Por favor manténganos a Juan y a mí en tus oraciones en esta última semana antes de la boda. Estarán en nuestras oraciones.




miércoles, 5 de agosto de 2015

Es posible el bullying (matoneo) entre los esposos?

Desde hace varias décadas se viene hablando del ‘matoneo’ en las escuelas y colegios, entre niños y adolescentes. En algunos lugares este fenómeno ha revestido una tal gravedad que los gobiernos han debido tomar cartas en el asunto. Un índice de la seriedad del problema lo revela la literatura existente sobre el ‘matoneo’. Wilson Chavarro G. lo define así: “el matoneo o bullying (en inglés) es un acoso o violencia que tiene su origen en las heridas no asimiladas ni tratadas a tiempo, trayendo consecuencias psicológicas lamentables tanto en quien lo practica (pues se va degenerando a partir de esas actuaciones violentas y antisociales) como en la propia víctima (pues se confunde, baja su autoestima y puede terminar aislándose o en actuaciones lamentables por la depresión que puede llegar a sufrir”. Pero lo que sorprende es que hoy se comience a hablar del ‘matoneo entre parejas de esposos. A este propósito, debemos preguntarnos: ¿qué fue primero: el huevo o la gallina?’. ¿Qué fue primero: el matoneo entre niños y adolescentes, o el matoneo entre esposos’?. Dónde habrán aprendido los niños a matonear?.


No es necesario indagar mucho para responder al anterior interrogante. Sin lugar a duda, el matoneo entre esposos precedió y con muchos siglos de anterioridad al matoneo infantil con otro nombre: ‘machismo’. Casi diríamos que el ‘machismo’ es tan viejo como el hombre: ya en el Génesis encontramos al primer hombre ‘matoneando’ a su compañera: “la mujer que me diste me dio del árbol y yo comí” (3,11). M. Oraison, pensando en el relato bíblico le hace decir a Adán culpando a Yahve: “por qué me has dado esta compañera causante de catástrofes, que me ha hecho perder la cabeza?” El machismo no es de hoy, es de ayer y de anteayer… Hoy se viste con un nombre nuevo: el ’bullying de pareja’. 

El ‘bullying de pareja se viste de piel de oveja con frases como estas: ‘te voy a dejar si no lo haces..’, ‘tú ya no me quieres’, ‘haz esto o te va mal’, ‘yo te ayudo si te portas bien’; e incluso se llega a fingir que alguien nos gusta para luego humillarlo, es también una forma de matoneo. En las relaciones de pareja este matoneo busca dominar y manipular; es complejo y doloroso por los vínculos emocionales que hay entre el agresor y la víctima, los cuales se usan a menudo para maltratar al otro. El matoneo entre parejas va desde gritos, golpes, encierros, pasando por abusos y manipulaciones, incluye celos, posesividad y obsesión, mentiras, insultos, amenazas y hasta maltrato sexual, aislamientos, prohibición de amistades; ataca psicológica, emocional, física y verbalmente; deja secuelas visibles e invisibles como el atropello a la evolución de la sexualidad y la definición de la identidad. La violencia conyugal e intrafamiliar es un fenómeno reciente en cuanto a su divulgación pública, porque la violencia conyugal es un problema viejo; no se conocía a causa de que la mujer no denunciaba por temor al marido o por no querer desacreditar su hogar. Por este motivo se habla de la violencia conyugal como de un ’iceberg’ cuya punta sobresaliente hace pensar en la mole sumergida del problema. 

La organización UNICEF, de la ONU, ha mostrado su preocupación por este problema. El matoneo entre esposos es la escuela del matoneo infantil; es allí donde los niños aprenden a golpear, a insultar, a ofender, a hacer daño al otro. Los niños aprenden lo que viven: “Si un niño vive criticado, aprende a condenar; Si un niño vive con hostilidad, aprende a pelear; Si un niño vive avergonzado, aprende a sentirse culpable; Si un niño vive con tolerancia, aprende a ser tolerante; Si un niño vive con estímulo, aprende a confiar; Si un niño vive apreciado, aprende a apreciar; Si un niño vive con equidad, aprende a ser justo; Si un niño vive con seguridad, aprende a tener fe; Si un niño vive con aprobación, aprende a quererse; Si un niño vive con aceptación y amor, aprende a hallar amor en el mundo”.

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miércoles, 29 de julio de 2015

El mejor amigo de mis padres es el celular!

Así un diario colombiano hacía referencia a esta reflexion hace unas semanas, una de sus páginas. Comienza el articulo diciendo: “la escena ya no es ajena para nadie que, sin importar el escenario, parecen no poder evitar estar más pendientes de sus celulares que de sus propios hijos. Esta parece ser una evidencia de que las nuevas tecnologías amenazan también con fracturar las relaciones familiares”

El diario en mención aporta algunos datos tomados de la revista Pediactrics: “tras hacer un seguimiento a 55 grupos familiares, los autores encontraron que casi en el 75 % de los casos, los adultos utilizaban dispositivos móviles durante la comida con sus niños. El grado de interacción con los dispositivos iba desde no sacar el teléfono o ponerlo sobre la mesa (menos del 10 % de los casos) hasta usarlo casi en forma constante, lo que ocurrió en 40 casos en total”. No se trata de satanizar la tecnología, sino de llegar a un punto donde ésta se adecue a la familia y no la familia a ella. La psiquiatra Liliana Betancourt considera que el mal manejo de la tecnología en las familias afecta el desarrollo emocional de los pequeños, impactando en su proceso de socialización hasta causar, en el futuro, alteraciones del estado de ánimo. En la medida en que los padres centren su atención en la tecnología, pierden la oportunidad de establecer contacto visual y de detectar expresiones faciales que comunican un mensaje de la vida de sus hijos. 

Esto puede generar en ellos sentimientos de inseguridad, de rabia y la creencia de que no son importantes en la vida de sus papás. Esto de ´perder la oportunidad de establecer contacto…’ es algo muy importante: Norman J. Bull y otros autores señalan la edad de los niños entre 4 y 10 años como una etapa especial en la relación de padres e hijos; es la etapa llamada de la ’heteronomía’, en que los padres son los ‘ídolos’, los mejores personajes en la vida de los niños; pasada esta etapa los padres pierden protagonismo en la vida de sus hijos, porque en la etapa siguiente –la socionomía- son los amigos y compañeros de escuela quienes asumen el protagonismo. 

La tendencia entre niños y adolescentes a permanecer demasiado tiempo frente a las pantallas de televisión, celulares, tabletas y computadores, incluidos los auriculares, ya tiene un nombre: los ‘screenagers’. En este caso son los adultos (maestros, papás, cuidadores) quienes se quejan del aislamiento de los menores de edad. Hemos llegado al extremo, afirma la psiquiatra Olga Albornoz, en que los papás abren perfiles en Facebook para poder comunicarse con sus hijos y enterarse de lo que están haciendo. Se trata de una situación que no tiene reversa y que tampoco cambiará en el inmediato futuro. Por eso, la especialista aconseja a los padres no rezagarse frente a las nuevas tecnologías e irse adaptando para imponer normas en el ámbito familiar. 

¿Qué hacer?. Aunque no hay tiempos descritos para el uso de la tecnología en familia, es importante que en cada hogar existan lineamientos sobre la utilización de la misma. Aislar a los hijos o permitir que la tecnología ocupe las funciones de un papá, puede impactar más adelante en los niños solos, que tiendan a ser ansiosos y depresivos, debido a que las primeras personas que tenían que ocuparse de ellos no lo hicieron. El uso del móvil es ya uno de los principales conflictos que llevan a las familias a buscar un ‘mediador’, alguien que logre poner en diálogo a padres e hijos, porque los padres no tienen manera de controlar el uso que hace del móvil el hijo, porque al retirárselo pierde el control sobre el adolescente. Los padres de familia se hallan ante una paradoja: por un lado, sienten la necesidad de cortar un uso inadecuado del teléfono móvil y, por otro, quieren que su hijo lo tenga para poder tenerlo localizado. La demanda de ‘mediación’ se ha incrementado, entre otras razones porque padres y madres de familia se sienten cada vez más inseguros e indefensos en un entorno que les parece cada vez más difícil. 

El Concilio Vaticano II fue enfático en subrayar la misión de los padres de familia; las expresiones con que se dirige a ellos son significativas: “los padres deben ser para sus hijos los primeros educadores mediante la palabra y el ejemplo” (LG. n. 11), “la familia la primera escuela de humanismo” (GS. n. 52), “la primera escuela de virtudes sociales” (GE. n. 3), “la familia ayuda a armonizar los derechos personales con las demás exigencias de la vida social” (GS. n. 52). 

Un peligro acecha a los padres de familia en este momento: la permisividad; los padres de una modesta cultura se sienten débiles cuando deben afrontar a los hijos con una cultura superior, universitaria o profesional; a veces tienen miedo a hablar por no aparecer como anticuados… 
No es una situación fácil. De todas maneras, los padres son la autoridad en casa, y los hijos deben respetarla y acatarla. 

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miércoles, 22 de julio de 2015

La Responsabilidad de los Esposos en la Planificación Natural Familiar

Cuando se piensa en la Importancia de la Planificación Familiar Natural (NFP por sus siglas en Inglés) no cabe duda que los beneficios que una pareja alcanza son innumerables: Programar o posponer un embarazo con un alto índice de efectividad, ayudar al hombre y a la mujer a sumir conjuntamente la responsabilidad de su fertilidad, respetar las leyes biológicas de la reproducción, aumentar el autoconocimiento de su cuerpo, fomentar la capacidad del autocontrol y la aplicabilidad en todas las circunstancias y condiciones socioculturales.

Para lograr los beneficios anteriormente mencionados, se necesita que la pareja tenga  disponibilidad y  adquieran una disciplina constante, sin desfallecer, de tal manera que puedan adquirir el objetivo trazado. Mucha atención! dije la pareja, hasta el momento no he utilizado la palabra  mujer, sabiendo que gran parte del éxito se deba a ciertas acciones que ella deba de realizar (tomarse la temperatura a la hora señalada, observar y palpar la mucosidad cervical en ciertos días, alimentarse bien, entre otros). En ocasiones la PFN no alcanza los resultados que se esperan, por la sencilla razón que  algunos esposos dejan toda la tarea a su cónyuge, sin asumir responsabilidades directas o indirectas en el mismo. El propósito de este escrito es presentar ocho ideas que nosotros como hombres podríamos asumir a la hora de tomar como proyecto de vida desde la pareja la PFN.

1. Seleccionar en pareja un Método Natural de Planificación Familiar.
Los Métodos Naturales de Planificación Familiar se basan en el conocimiento científico de la fertilidad y en la decisión de la pareja de donarse en una relación sexual con la posibilidad o no de embarazarse respetando las leyes naturales de fertilidad e infertilidad, utilizando algunos de los siguientes métodos: Calendario, Temperatura, Billings o Sintotérmico. Posiblemente tu  parroquia cuenta con una pareja encargada de los cursos prematrimoniales   o  en la Diócesis existe una oficina llamada Vida Familiar que te pueden iluminar mucho mejor sobre la selección del Método Natural (mayor información vea el siguiente enlace:

2. Asumir la responsabilidad de aprenderlo.
Una vez que se haya elegido el Método Natural, se debe asumir la responsabilidad de aprenderlo en su totalidad; para ello, es necesario que el esposo sea el primero en  asumir y motivar a realizar ciertos sacrificios como es el de establecer un tiempo determinado todos los días para leer y entender gráficos, realizar las tareas programadas,  pedir asesoría a una pareja instructora o a la persona que la Fundación avalada por la Iglesia Católica te haya asignado. 

3. Conocer el ciclo menstrual de su pareja.
Cuando el hombre se familiariza con el ciclo menstrual de su esposa (dolores fuertes e hinchazón en el bajo vientre, aumento de la secreción vaginal, sentimientos de tristeza y melancolía, sensibilidad, aumento de la grasa en la piel y en el cabello, etc.) Se crea entre ellos un nivel de comprensión mucho más fuerte ya que el esposo entenderá por qué  ciertos días, el estado de ánimo de su pareja varía.

4. Apoyarla.
Cuando usted experimente estos cambios en su esposa, es cuando más la debe de apoyar siendo comprensivo, detallista, paciente y amoroso con ella. No busque confrontaciones si en ciertos momentos  ella te responde en un tono de voz alto, demuéstrele su amor  expresándole lo mucho que usted la ama.

5. Dialogar.
Una de las ventajas que trae los Métodos Naturales es que incentiva el diálogo en la pareja; por ello, es muy importante que el esposo siempre sea el que tome la iniciativa en preguntarle a su pareja los cambios que está experimentando hoy, socializar lo aprendido en el Método Natural y platicar sobre ciertas actividades que pueden realizar juntos.

6. Abstinencia.
Después de que el hombre se familiarice con el ciclo menstrual de su pareja, una de las claves para que cualquier Método Natural sea efectivo es asumir como estilo de vida la abstinencia sexual  de acuerdo al propósito que estén buscando con su pareja (posponer un embarazo, espaciar los hijos, respetar el estado de ánimo de tu pareja, etc.). En ocasiones algunos esposos piensan que la mujer siempre debe de estar dispuesta para la intimidad; esta ignorancia o machismo promulgado por estos hombres y aceptado con resignación  por algunas mujeres ha llevado a entender el acto sexual como algo funcional y no como la bella posibilidad de la procreación desde el plan de Dios.  

7. Alimentarse de manera saludable.
Una buena alimentación no se caracteriza por la cantidad de comida, sino por la calidad que tú eliges a la hora de alimentarte; por ello, esfuércese en comer de manera saludable (ensaladas, frutas), regule la grasa que consume en sus platos típicos. Di qué comes y te diré como estas de salud.

8. Hacer ejercicio.
Tome el hábito de salir a caminar con su pareja, inscríbase a un gimnasio, deje a un lado el sofá donde siempre se sienta para ver la misma programación hispana (que en ocasiones no sirve para nada) y disfrute de lo bello que hay afuera. Su corazón y su sistema de circulación se lo agradecerán.

Señores, no será fácil, puesto que adoptar nuevos hábitos requerirá de  tiempo, paciencia y sacrificio. 

Recuerden que no existen cosas imposibles, sino hombres incapaces.

Para mayor información sobre el Programa de Educación Sexual Integral para padres de Familia, visite: www.iglesiasdomesticas.com

viernes, 17 de julio de 2015

María, ruega por nosotros al prepararnos para el matrimonio

Por Megan y Juan,

Cuando piensas en la Iglesia Latinoaméricana, una de las primeras cosas que probablemente llegue a la mente es la fuerte devoción a María, y por buena razón. María está en todas partes. En todas las iglesias hay una estatua en su honor, típicamente Nuestra Señora del Carmen, la devoción Mariana más popular en Chile, y canciones marianas son muy comunes durante las Misas. En algunas ocasiones he estado en iglesias que la incluyen en las respuestas a las peticiones diciendo “con María rogamos.” Además, dar un saludo a la Virgen en la forma de un Ave María u otra oración es una manera común de terminar la Misa.

Además de su presencia muy visible en la iglesia, se ve mucho también en la sociedad. En muchas de las tiendas pequeñas en Santiago, su imagen se puede ver en las ventanas, o en la pared detrás del mesón. Uno de los parques más populares en Santiago, un cerro grande al norte del centro de la cuidad tiene como su punto más alto un santuario dedicado a la Inmaculada Concepción con una estatua enorme de María que es visible por kilómetros en cada dirección.  (Piensen en una versión más pequeña y mariana de la estatua de Jesús de Rio de Janeiro). De hecho, la puedo ver ahora mismo mientras escribo esto.

Si todo ello no es suficiente para demostrar la influencia de María aquí, tanto religiosamente como culturalmente, hay también el hecho de que una porción notable de la población femenina se llama María, y no es extraño que muchas parejas nombran a varias o a todas sus hijas María. No es sorprendente que tantas mujeres quieran ser llamadas por su segundo nombre.

Para mí, como estadounidense, esto fue un poco extraño. En catolicismo estadounidense María tiene un rol en la Iglesia un poco más periférico y mi propia espiritualidad era Cristo céntrica, casi a la exclusión de María. Estudié teología en la universidad y por lo tanto conocía la doctrina de la iglesia, pero mientras que sabía mucho de María, en realidad no la conocía.

Así cuando Juan y yo empezamos a buscar una comunidad católica con la cual involucrarnos, nunca pensé que terminaríamos ingresando en un movimiento distintamente mariano como Schoenstatt. Pero, en lo que yo creo era la respuesta a muchas oraciones, es precisamente allí donde nos encontramos. Empezamos a asistir a Misa en el santuario de Schoenstatt hace casi un año y el mes pasado tuvimos la oportunidad de asistir a algunas sesiones de formación en el ramo matrimonial del movimiento, que consiste en grupos de matrimonios católicos que comparten la espiritualidad mariana del movimiento y que buscan tener matrimonios y familias felices y santos.

Para Juan, creo que la espiritualidad le llegó más naturalmente. Él había crecido en una cultura mariana y su abuelo era muy devoto de la Virgen del Carmen. Pero yo, a pesar de que me encanta la formación que hemos recibido del movimiento, aun me sentí un poco incómoda con el aspecto mariano hasta la reunión más reciente.

Durante la reunión, una de las hermanas explicó la espiritualidad mariana de Schoenstatt. María, nos apuntó, a veces es muy idealizada, lo cual la puede hacer sentir muy distante, aun en una cultura en que es muy visible. Pero cuando hablamos de María, hablamos de una mujer humana verdadera que dio un “sí” increíble a Dios y se volvió en la madre de la segunda persona de la Trinidad, y mediante el regaló de Jesús en la cruz, nuestra madre también. María es Madre.

Como madre, hizo todas las cosas que hacen las mamás. Dio a luz a su hijo, lo cuidaba y lo amaba. Hizo un hogar en Nazaret y cocino y limpio la casa y cuidaba su pequeño Jesús cuando estaba enfermo. En todas las pequeñas tareas de la vida, sirvió a Dios en la manera más tangible posible, pero su ejemplo nos muestra que cada cosa que hacemos puede ser y debe ser en servicio a Dios. En otras palabras, María ni es distante ni inaccesible sino el modelo para la vida cotidiana cristiana. Nuestra mamá.

Como dijo una mujer en nuestro grupo, cuando la vida se vuelve compleja o difícil, ella dice una pequeña oración, diciendo “Virgencita, en su vida seguramente te pasó algo parecido. Ayúdame a servir a Dios en esto también.”

Así mientras sabía intelectualmente que María es el modelo de ser un discípulo Cristiano, no empecé a realmente entender hasta la semana pasada.

La mirada de María está siempre hacia su hijo. No tenemos nada que temer con devoción a María. Ella solo nos lleva más cerca de Jesús, y ganamos todo con su cuidado materno y ejemplo perfecto. Donde está Jesús, allí esta María. Como dijo Papa Francisco humorosamente en su charla con miembros de Schoenstatt en su aniversario 100 de fundación, o puedes aceptar a María como tu madre, o si no será tu suegra. De todos modos, está allí y una devoción autentica a Cristo está siempre enriquecida por amor para su madre.

Juan y yo sentimos muy bendecidos por haber empezado nuestro camino con María en Schoenstatt desde el principio de nuestra preparación para el matrimonio. Sabemos que el matrimonio será muy difícil a veces y somos dos seres humanos muy imperfectos, pero rogamos que el ejemplo de María nos inspire a ser esposos más generosos, buenos padres, y fieles discípulos hasta el final.

¡Nos queda solo cinco semanas hasta el matrimonio! María nuestra Madre, ruega por nosotros.

 

 

 

 

 

miércoles, 15 de julio de 2015

Dar todo a cambio de nada, Educación Equivocada

Esta reflexión nos la sugiere ‘la parábola de los talentos’ que narra el Evangelista S. Mateo (25, 14-28). Nuestros padres y abuelos sin duda que la habrán tenido presente al educar a sus hijos. En nuestro tiempo parece haberse olvidado este mensaje; los padres de familia modernos son exageradamente contemplativos con sus hijos, les ahorran hasta el más mínimo esfuerzo.

Como fruto, en buena parte, de esta conducta, tenemos hoy el fenómeno de los ‘jovenes adultos’; en cada país reciben un nombre determinado… Son aquellos jóvenes de 25, 30 años que aún viven con sus padres: son tal vez ya profesionales, viven a expensas de sus padres, aunque ganen un buen sueldo…; quizás sus padres no les exigen ninguna cooperación con el presupuesto de la familia, porque dicen no necesitar ayuda… Y cuando llegan a casarse, sus padres les pagan los gastos de la boda, el viaje de luna de miel y les dan casa para vivir...

Pero la costumbre de “darlo todo a cambio de nada” ya comenzó desde hace tiempo, desde la infancia; dan comida, vestido, estudio, medicinas, paseos, diversiones, comodidades, etc, Creen que el niño (a), el adolescente, también el joven, no tienen nada que dar a sus padres, a cambio de todo lo que reciben. Ni siquiera ‘dar las gracias’.

Estamos cultivando una ‘cultura de los derechos’, olvidando que derechos y deberes son términos correlativos: lo uno conlleva lo otro. Por esto se habla de los ‘derechos del niño’, pero no se hace mención de los deberes... Por este camino hemos llegado ya a que los niños acudan a la tutela estatal para demandar a sus padres por algo que ellos creen que es su derecho.

Esta conducta de ‘dar todo a cambio de nada’ ha generado en la conciencia de los niños, incluso de los jóvenes, la mentalidad de que no tiene sentido vivir si no reciben cuanto quieren o necesitan. Como consecuencia de esta mentalidad apareció en Europa la ola de suicidos juveniles y posteriormente el suicidio de niños.

La vida humana se inscribe dentro de una red de relaciones interpersonales en las que es necesaria la correspondencia; el principio tradicional del ‘doy para que me des’ tiene alguna aplicación: los padres dan lo necesario para vivir (comida, vestido, educación…) y el hijo (a) lo sabrá aprovechar debidamente; por lo menos entenderá que debe obedecer, que debe respetar, que debe dar buen rendimiento en el estudio, etc; al menos, sabrá decir ‘gracias’.

La vida humana, con su red de relaciones interpersonales, implica el ‘compromiso’. Educar es hacer entender la realidad de que todos estamos comprometidos, en alguna forma, con los demás; así lo exige el hecho de vivir en relación con los demás. No comprometerse en alguna medida es evadir mi participación en la vida de hogar, de comunidad, de sociedad.


“Familias numerosas, favorecieron la imposición de tareas a los hijos como bañar, alimentar, vestir y hasta cuidar a sus hermanos menores, mientras sus padres, particularmente la mamá, atendían a los más pequeños. Algunos padres que vivieron esta experiencia evitan que sus hijos la sufran, educándolos sin responsabilidades y exigencias. Será ésta una buena forma de educar?. Dar todo a cambio de nada es un error en la pedagogía familiar.

Para más información, visite: www.iglesiasdomesticas.com