martes, 26 de agosto de 2014

Nuestros hijos tienen demonios?

El Evangelio de San Mateo nos trae un pasaje bíblico de una mujer cananea que desesperadamente seguía a Jesús para que el Maestro pudiera curar a su hija del demonio que llevaba dentro. Después del diálogo entre estos dos personajes, Jesús quedó tan sorprendido con la fe de esta mujer que le aseguró a ella que todo lo que pida se le dará, de manera especial la curación de su hija (Leer Mateo 15:21-28).

Este Evangelio nos puede llevar a reflexionar sobre aquellos demonios que tal vez nuestros hijos tienen y nosotros por cuestiones de trabajo, obligaciones personales o tiempo dedicado al bar o a las compras no nos damos cuenta.  Estos demonios están a la espera de aquellos hijos  que viven solos, que no tienen comunicación, que no son apoyados, que no son motivados, que no son queridos, que no son tenidos en cuenta, que no son nada porque sus padres lo hacen sentir así; pero, cuáles podrían ser esos demonios que rondan a nuestros hijos?

Por cuestión de espacio, resaltaremos los tres grandes demonios que están a la espera del descuido de aquellos padres irresponsables para entrar al hogar:

·         Demonio del materialismo: Cuando nosotros como padres de familia pretendemos comprarle todo a nuestros hijos (juegos, ropa muy costosa, carros, celulares de última tecnología, darles mucho dinero o pagarles todos sus caprichos), pensando que de esta manera les demostramos  a ellos el amor que les tenemos. Tal vez ellos estarían más felices si diéramos amor y confianza que cosas materiales.  
 
·         Demonio del facilismo: Cuando  nosotros como padres de familia no les permitimos que nuestros hijos colaboren en la casa con las obligaciones básicas (colaborar con el aseo del cuarto, de la cocina, de la ropa, del jardín) pensando que ellos no deberían de hacerlo por ser menores de edad o porque tienen muchas tareas en la escuela. Tal vez ellos cuando sean grandes y vivan solos, agradecerán el haber aprendido a cocinar porque así no se morirán de hambre y no serán esclavos de las comidas rápidas y pre-cocidas.

·         Demonio de la falta de reglas: Cuando nosotros como padres de familia no somos claros o no tenemos reglas en la casa (horario de entrada y salida, horario para cenar o jugar, tiempo para la diversión y el trabajo) pensando que ellos no nos querrán porque les estamos exigiendo. Tal vez ellos estarían más seguros y felices en el hogar cuando hay claridad en las reglas, porque de esta manera conocen sus derechos y deberes con la familia.

Es el momento de pedirle  Jesús para que él nos ayude a liberar estos demonios que rodean a nuestros hijos, pero también es el momento de colocar de nuestra parte para que así como la mujer cananea, seamos curados por la fe que poseemos.

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miércoles, 20 de agosto de 2014

Usted abraza a su pareja?

Cuando un hombre y una mujer comienzan su relación de noviazgo, una de las grandes manifestaciones que juntos se expresan es a través del abrazo. Esta manera de demostrar el amor que empieza a fortalecerse entre ellos, se ve reflejada cuando: caminan tomados de la mano o abrazados; en los momentos de alegría o tristeza siempre existe el abrazo; al saludarse o despedirse el abrazo es el invitado esencial; en las celebraciones especiales, el abrazo es el mejor regalo que le puedes dar a tu pareja; en fin… en la relación de noviazgo, el protagonista es el abrazo.   Pero, qué pasa cuando las  parejas, después de haber tomado la decisión de casarse y de que haya transcurrido algún tiempo, comienzan a perder esta linda manifestación de cariño y amor? Por qué el abrazo pierde su papel protagónico entre los esposos? Por qué ya no nos abrazamos como antes o no nos tomamos de la mano?   Me da vergüenza abrazar a mi pareja?

El abrazo, también llamado forma de expresar los sentimientos más allá de las palabras,  es tan importante para el ser humano, que puede curar cualquier enfermedad o mejorar el bienestar emocional  en la persona o en la pareja. Algunos estudios detallan que las parejas, después de recibir un abrazo, su cuerpo libera una hormona que genera bienestar en las personas llamada oxitocina, enviándole al cerebro sensaciones de comodidad y vinculación innata, por lo que éste actúa como si todo fluyera muy bien; lo cual evita que la pareja sienta necesidad de buscar a alguien más. Por ello, presentamos cinco recomendaciones muy sencillas que usted puede tomar para fortalecer o comenzar a reavivar esta manifestación de cariño y amor con su pareja:

1.      Cuando se despierte en la mañana, abrace inmediatamente a su pareja saludándola y deseándole un feliz día.
2.       Haga suyo el propósito de caminar juntos tomados de la mano.
3.      Acostumbre a saludar o despedirse de su pareja siempre con un abrazo.
4.      Cuando se genere alguna discusión, no olvide que la mejor manera de reconciliarse es a través de un abrazo  
5.      Ore con su pareja o familia tomados de la mano.    

No es tarde, estamos a tiempo para revivir esta linda manifestación de amor que no cuesta nada y dice más que mil palabras.

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miércoles, 13 de agosto de 2014

"Yo soy el camino, la verdad y la vida"

Cuando se profundiza  la vida de Jesús de Nazaret, muchas personas recurren a conferencistas, expertos en cristología o hermenéutica Bíblia, que gracias al programa de Educación Religiosa que algunas parroquias presentan, es posible la preparación y comprensión del ser y quehacer del Gran Maestro. Ellos (los expertos) con su experiencia, nos contextualizan la vida de Jesús, nos presentan descripciones importantes a la hora de entender la misión y visión del Hijo de Dios. Esto es bueno, ya que debemos prepararnos para afrontar el desafío, de anunciar el Evangelio a tiempo y a destiempo, a los que no lo conocen o son indiferentes a ello (algunos profesionales, jóvenes, personas de otras religiones y culturas, ateos y hasta a un cierto grupo de católicos despistados).

El problema es cuando no hay preparación, cuando la  parroquia no brinda el espacio para la formación, cuando se pierde el interés por conocer más, pensando que ya lo sabemos todo, porque llevo muchos años en la Iglesia o soy muy amigo del Padre; o peor, cuando dejamos que cualquier persona nos hable de Jesús, simplemente porque se sabe un número de citas bíblicas de memoria.

El Capítulo 14 del Evangelio de Juan (versículo 6) colabora un poco en ese deseo de profundizar más la vida de Jesús cuando nos presenta la descripción sencilla que el mismo Maestro realizó al compararse con el camino, la verdad y la vida, cuando Tomás le pregunta preocupado a donde ir? Tres formas de comprender a Jesús, que podrían ser fáciles de entender pero difíciles de practicar. A continuación encontrará un pequeño significado de cada una de ellas, esperando que pueda ser de utilidad a la hora del llevarlas a la practicidad en su vida personal y comunitaria.

Yo soy el camino, cuando Jesús nos enseña que a través del testimonio podemos ser evangelizadores. Muchas personas encuentran a Jesús cuando ven el testimonio de los ministros parroquiales en sus hogares al ser buenos padres, buenos amigos en el trabajo, buenos esposos y respetuosos con la otra persona.

Yo soy la verdad, cuando Jesús nos enseña que a pesar de la dificultad siempre hay que decir la verdad, así el castigo sea la cruz. Muchas personas encuentran a Jesús cuando se dan cuenta que los ministros no vacilan al defender la verdad, no buscan su beneficio personal, al contrario, siempre están a favor de la justicia buscando el beneficio de la comunidad.

Yo soy la vida, cuando Jesús nos enseña que todos somos iguales sin importar que tú hayas sido pecador, enfermo, prostituta o extranjero. Muchas personas encuentran a Jesús cuando son aceptadas en la parroquia tal como son, cuando sienten que el templo es su casa y no  los discriminan por el color de piel, status migratorio o país de origen.

Tal vez si pudiéramos colocar en práctica estas tres comparaciones, les ahorraríamos muchos trabajos a los biblistas expertos en la materia y al mismo tiempo, ayudaríamos a la erradicación de los falsos profetas. 

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miércoles, 6 de agosto de 2014

Sabes qué es la Iglesia?

Cuando se hace esta pregunta, algunos hermanos católicos responden lo siguiente: es un es edificio muy grande, es el templo, es el lugar dónde vive el padre, es dónde voy a la Eucaristía, etc. Las respuestas pueden seguir y variar de acuerdo al conocimiento ó experiencia que se tenga.  El problema es que estas respuestas no responden al verdadero significado, toda vez, que la definición de Iglesia parte de dos palabras claves: BAUTISMO Y COMUNIDAD.

            Pues bien, la Iglesia somos todos aquellos que después de recibir el Bautismo -no importa a cuál edad- comenzamos hacer parte de una comunidad que por siglos ha llevado como soporte el proyecto de Jesús: “Amar y servir a Dios y al prójimo”. Con el paso del tiempo, los sacramentos nos van adhiriendo a esta definición, de tal manera que con el transcurrir de los años, se crece en edad pero también dentro de una comunidad. Es decir, según  la edad que tengas, esos serían los años que llevas amando y sirviendo a la comunidad. Ahora, preguntémonos: ¿Amo a Dios y a mi prójimo?, ¿sirvo a la comunidad?, ¿hago parte de algún ministerio parroquial?

            Si la respuesta  es “Sí” usted entiende muy bien lo que significa la Iglesia, ama a Dios que se manifiesta en su prójimo no importándole su condición social, política ó religiosa;  colabora y sirve con aquellas actividades que la parroquia ofrece, es consciente de que su ofrenda es importante para el sostenimiento y expansión de estos servicios, hace parte de un ministerio dónde usted es la imagen de Jesús cuando saluda, proclama la lectura, distribuye la comunión ó da formación a través de la catequesis. Si la respuesta es “No” preocúpese amigo católico, porque su talento, su carisma, sus cualidades que deberían estar al servicio de los demás, usted las está enterrando.

            ¡No es tarde¡ estamos a tiempo para comenzar a explotar al máximo, cada uno de los dones que el Señor nos ha regalado y que por falta de conocimiento, negligencia o ignorancia no lo hemos hecho. Tienes tiempo de acercarte a tu parroquia y recibir la información que necesitas, para integrarte a los grupos que sirven a Dios y al prójimo a través de los ministerios. Te aseguro que tienes el talento y la capacidad para fortalecer el grupo de personas, que cada fin de semana tú ves en la parroquia y que por años llevan prestando de manera desinteresada este servicio.

            Pidámosle a la Santísima Trinidad la fuerza necesaria, para seguir ó comenzar aquello que se llama comunidad, puesto que de esta manera estamos contribuyendo en el fortalecimiento de la Iglesia. Así que cuando te pregunten ¿qué es la Iglesia? Tú, no solamente puedas responder, sino también dar testimonio.


Pregunta a reflexionar: ¿Es tu familia una Iglesia doméstica?

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miércoles, 30 de julio de 2014

Y su hijo lo acompaña a Misa?

Si usted como padre de familia hace memoria, cuando era pequeño seguramente lo obligaban a ir a la misa. Era un martirio (en algunas ocasiones) para usted levantarse temprano, colocarse la ropa dominguera y asistir con su familia a la misa en la parroquia que lo vio nacer, o  tal vez en el pueblo o rancho en su país de origen.

Con el paso del tiempo esta norma que le imponía su familia, se fue convirtiendo en hábito, a tal punto que cuando era joven lo hacía por opción, gusto y fe que iba experimentado cada domingo, y mucho más si integraba algún grupo apostólico existente en su comunidad.

Hoy a la edad en la que se encuentra, tal vez no tan viejo de lo que parece, sigue asistiendo a la misa dominical; lo que usted formó como hábito en su infancia y juventud en su parroquia, lo sigue haciendo hoy al estar integrado en algún grupo ministerial. Valdría la pena que nos preguntáramos: Y su hijo o hijos, lo acompaña(n) a la misa? Usted les ha enseñado a ellos la importancia como cristianos católicos de asistir a la santa eucaristía? Ellos se han preparado para recibir la comunión, confirmar su fe a través del servicio a la comunidad y frecuentar la reconciliación? Ellos son la parte activa de su comunidad parroquial o son los que asisten pero se duermen o añoran la hora de que se acabe este santo encuentro?

Padres, Ustedes son los primeros evangelizadores de sus hijos. De Ustedes depende que la Iglesia pueda continuar regando la semilla del Evangelio a todas las naciones. Se imaginan una parroquia donde celebren una misa todos los domingos solamente con personas mayores durante veinte años? en el futuro, posiblemente esta sea una de las parroquias candidatas a ser cerradas por falta de juventud, ya que no existirían nuevos ministros que puedan continuar con la tarea que hicieron aquellos laicos que han gastado toda su vida al servicio de la comunidad.

Los invitamos a que lean el Documento de Aparecida (Quinta Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe), los numerales 302 y 303 para que profundicemos mucho más el concepto de familia y los deberes que ellas tienen en el marco de sus funciones como primeros evangelizadores.

Invite a su hijo a la misa; no lo haga con la voz del autoritarismo que aprendió en años anteriores, hágalo con la voz del amor, para que ellos comprendan y vivan la experiencia de Jesús Resucitado en sus corazones.  Recuerden que familia que reza y asiste unida a la Santa Eucaristía, permanece unida.

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martes, 22 de julio de 2014

Me Perdono, me perdonas y te perdono

El Evangelio de Mateo nos trae la gran respuesta que Jesús le dio a Pedro cuando éste le pregunta cuántas veces se debe perdonar al hermano, ya que la ley de los judíos daba una cantidad limitada de tres veces.  Pedro, queriendo ser mucho más generoso, lo multiplicó por dos y le agregó uno más, creyendo que la respuesta de siete veces iba a ser la misma del Maestro. Cuál sería la sorpresa de Pedro al escuchar de Jesús que debemos de perdonar hasta setenta veces siete, es decir: SIEMPRE. Por ello le cuenta la parábola del Rey que ajustó cuentas con sus empleados, perdonando a uno de ellos todo lo que le debía; pero éste al no hacer lo mismo con uno de sus compañeros fue llamado nuevamente por el Rey para ser recriminado por lo que no hizo: PERDONAR, y fue llevado  a la cárcel para que pagara todo lo que debía. (Leer Mateo 18: 21-35)

Padres, la manera de enseñar a la familia el tema del perdón es a través de nuestro ejemplo; es decir, por medio del testimonio que nosotros demos  interna (me perdono) y externamente (me perdonas y te perdono) en el hogar. Estas tres maneras  de perdonar van de  la mano, puesto que uno da de acuerdo lo que tiene en el corazón. Para ello,  los invitamos que analicen su vida personal a través de una serie de preguntas que les ayudarán a evaluar su relación con el perdón:

Me perdono: Haz cometido errores en tu vida? Cuáles? Sigues repitiendo esos errores? Quisieras cambiar esos errores por oportunidades? Quieres perdonarte? Te comprometes a no volverlos hacer? 
Me perdonas:  Haz ofendido a alguien con tu actitud o con tus acciones? Le has pedido perdón? Quisieras pedirle perdón nuevamente o por primera vez a él o ella? Te comprometes a cambiar esa actitud o manera de ser que no te deja crecer como persona?
Te perdono:  Te han pedido perdón? Cuál fue tu reacción? Perdonaste de verdad? Quieres perdonarlo de verdad? Estas dispuesto a decirle a él o ella que los perdonaste de corazón?
Padres, éstas tres maneras de trabajar el perdón, pueden ayudarnos a crear fuertes lazos de amistad en la comunidad y amor en la familia. Recuerden que el perdón no solamente se enseña sino que también se practica, y que mejor que desde el hogar.

Lo interesante del perdón es que es setenta veces siete, es decir: SIEMPRE; no siete veces como supuso Pedro o tres como creían los judíos. Todavía estamos a tiempo, comencemos ya!

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martes, 15 de julio de 2014

Sabes conjugar el verbo tener?

Cuando estás aprendiendo un idioma, el profesor dentro de sus exigencias  te pide conjugar los verbos en todas las formas utilizando las categorías de pronombres personales. Un ejemplo de ello es la acción tener que en el presente, estaría conjugado de la siguiente manera: yo tengo, tú tienes, ella tiene, él tiene, nosotros tenemos y ellos tienen. Así, este verbo indicaría que todos tenemos y nadie le hace falta.

El problema de este verbo cuando se confronta con la realidad en la que vivimos, muchos de nosotros solamente sabemos conjugar el yo tengo, y se nos ha olvidado que los demás, por muchas situaciones, problemas, falta de oportunidades, discriminación e incomprensión no tienen.  

Sería importante hacer realidad lo que en teoría nosotros aprendemos de memoria en la escuela con este verbo, donde yo tengo porque trabajo dignamente, usted tiene porque es una persona ejemplar y solidaria, ella tiene porque sirve de manera desinteresada a la comunidad, él tiene porque siempre se acuerda de los necesitados, nosotros tenemos porque compartimos y ellos tienen porque se acuerdan de sus paisanos.

Si nosotros lográramos, no solamente aprender los tiempos de este verbo, sino también comprender  el significado que lo rodea, seguramente nadie sufriría la injusticia social que algunos países padecen, nadie sería llamado pobre porque cada uno tendría lo equitativo a su talento y nadie tendría que abandonar  familia y tierra porque el sueño estaría allí donde nació y se formó. El tener implica que si yo en el pasado no tuve, hoy puedo tener gracias a mi superación personal, para que en el futuro pueda seguir adquiriendo todo lo que esté a mi alcance.

¿Te gustaría conocer la fórmula para que esto se hiciera realidad? Es muy fácil, lo único que debes hacer es complementar el yo con el tú, de tal forma que cuando yo tenga, me acuerde de los que no tienen para que juntos podamos experimentar lo que las primeras comunidades cristianas hacían en el siglo primero: “Todos los creyentes se mantenían unidos y ponían lo suyo en común: vendían sus propiedades y sus bienes, y distribuían el dinero entre ellos, según las necesidades de cada uno” (Hechos de los Apóstoles 2, 44-45 Biblia Católica de la Familia)

Padres, el reto que tenemos ahora es enseñarles a nuestros hijos que los verbos, no solamente se pueden conjugar, sino que también se pueden llevar a la práctica cuando pensamos en el prójimo. Si yo tengo, mi hermano también debe tener.
Pregunta a reflexionar: Como padre de familia, qué tipo de educación les estás inculcando a tus hijos en torno al “tener”?

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miércoles, 9 de julio de 2014

La " Cultura del Descarte"

Escuchar  al Papa Francisco se ha vuelto una necesidad para millones de personas que sin importar su condición religiosa,  esperamos del Santo Padre aquella palabra o mensaje que nos ilumina o nos cuestiona nuestro Ser y Quehacer como personas, en un mundo donde en ocasiones valen más los  objetos que los sujetos.

Entre las innumerables frases “pedagógicas” del Papa Francisco, nos gustaría que de manera breve reflexionáramos,  en especial, la pronunciada en el discurso del 13 de enero a  los embajadores ante la Santa Sede y que también se encuentra  en su Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium: “la cultura del descarte
El diccionario de la Real Academia Española, define la palabra descarte como cartas que se desechan o que quedan sin repartir. Descarta quien tiene en abundancia, y se permite aceptar a uno y rechazar al resto, o incluso rechazar a todos. Llegan contactos, planes, ofertas, así que puedo rechazar unos y quedarme con otros. Un ejemplo práctico, lo encontramos en la comida y el alimento; quien no tiene no puede descartar; y quien posee en abundancia se permite el descarte. Valdría la pena que nos preguntáramos: somos parte de esta cultura macabra del descarte? cuál es mi posición como persona y cristiano-católico frente al descarte? soy víctima o victimario del descarte?

Descartar es, a fin de cuentas, prescindir o excluir algo o alguien que me sobra, que no necesito, y por tanto lo califico de inútil, al menos para mí. Con esta connotación negativa suele usar la palabra el Papa Francisco. En el discurso ante los Embajadores, el Santo Padre denunció un descarte más preocupante: "Por desgracia, objeto de descarte no es sólo el alimento o los bienes superfluos, sino con frecuencia los mismos seres humanos, que vienen descartados como si fueran cosas no necesarias... Suscita horror sólo el pensar en los niños que no podrán ver nunca la luz, víctimas del aborto”.

Familia, dispongamos nuestros corazones para que eliminemos de nuestra mente y accionar “la cultura del descarte” que tanto daño nos está haciendo.   Eduquemos en la cultura de la misericordia y la compasión frente a los más débiles. La parábola del Buen Samaritano, es un bello reflejo de lo que podría ser esta nueva cultura que el Papa Francisco nos quiere inculcar.

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Fuente de referencia http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=33389  

miércoles, 2 de julio de 2014

Feliz 4 de Julio

Hace 238 años en la ciudad de Filadelfia, Los Estados Unidos firmaron la Declaración de Independencia de Gran Bretaña, hecho trascendental en el que quedaron proclamados dos principios básicos que recogieron posteriormente los grandes textos sobre derechos fundamentales: «libertad e igualdad». Es por ello que cada 4 de Julio la fiesta de la independencia de los Estados Unidos se vive con tanta intensidad, pasión y alegría, donde la familia Anglo-americana celebra este día festivo desde muy temprano: visitando el lugar turístico de su Estado, almorzando juntos, compartiendo  una tarde caminando en la playa o visitando la casa de los abuelos;  y en la noche disfrutando del espectáculo de los juegos pirotécnicos que cada pueblo ofrece a sus ciudadanos, residentes y extranjeros.

Lo interesante de este día para lo que nacimos en otros países,  es lo que deberíamos aprender de los anglo-americanos en torno al patriotismo y sentimiento con el que escuchan o entonan su Himno Nacional. Vale la pena que diéramos un vistazo en la noche de las luces y juegos,  cómo los abuelos y padres les enseñan a sus hijos el respeto y el sentimiento con el que deben interpretar el Himno, a tal punto que muchas familias dedican unos cuantos minutos para explicarles a sus menores el significado y valor que tiene la palabra Independencia. Ejemplo interesante de imitar ya que muchos de nosotros pensamos que la fiesta de la independencia es bailes, festividades, comida, música y llevar la bandera estampada en el carro o en la playera.

Entendamos que independencia es el acto que tienen los pueblos, las comunidades, los grupos sociales, los extranjeros de exigir derechos pero al mismo tiempo de cumplir con los deberes; es la línea divisoria entre mi libertad y la privacidad del otro;  es el acto en el cual se recuerda la historia de aquellos que hace muchos años lucharon por sus derechos; es el acto de patriotismo por lo que somos; es el acto de recordar de dónde venimos, es el acto de enseñanza para que nuestros hijos entiendan y celebren en los años venideros este magno evento.

La independencia de los Estados unidos que celebraremos esta semana-así seamos extranjeros-  debe llevarnos a reflexionar el significado que le hemos dado y trasmitido a nuestros hijos. Sería interesante que evaluáramos nuestra vida para saber si somos independientes de los malos comentarios, adicciones y vicios que el mundo nos ofrece, o al contrario, somos dependientes del qué dirán, de la moda, de lo que está haciendo o comprando mi vecino para también hacer lo mismo.


Feliz 4 de julio, Dios bendiga a toda América, desde el norte hasta el sur.

lunes, 23 de junio de 2014

Y en su familia hay normas?

La sociedad en la que vivimos esta envuelta en la ola del facilismo y la practicidad; a tal punto que sin moverte de la casa, puedes por internet ver y comprar todo lo que tu quieras, o sin moverte del sofá  por medio de comandos de voz puedes apagar y prender, cerrar o abrir todo los electrodomésticos, puertas o ventanas de tu hogar. Hoy nuestras  familias tienen muchas cosas, tienen tanto que en algunas no hay espacio ni siquiera para las normas, es decir aquello que se sabe, se cumple y no hay necesidad de repetirlo. De todo esto, vale la pena preguntarnos: en mi familia, núcleo compuesto por padres, hijos y parientes, cada quien hace lo que quiere?, en mi familia se respetan las normas?, en conclusion, hay normas en mi casa?

Las normas es el conjunto de reglas claras que usted como padre o madre de familia cumple y hace cumplir con sus hijos; con el paso del tiempo cuando sus hijos van creciendo esas normas se van fortaleciendo y se van agregando otras que nacen del diálogo y de la necesidad del medio donde se vive; de tal manera que quienes integran este tipo de familias tienen como valor agregado la armonía, cualidad que el facilismo y la practicidad no ofrece.
Las normas determinan el tipo de familia que usted com padre de familia tiene. Lo que reflejan sus hijos fuera de la casa es lo que usted le ha inculcado en su proceso de formación, a tal punto que el comportamiento, las actitudes, la manera de ver las cosas, la asistencia y participación en la Iglesia de su familia muestran que es lo que verdaderamente hay de puertas para adentro en su hogar. En pocas palabras, dime como es tu familia a nivel de normas y te dire quien eres como padre.

Padres de familia, es el momento oportuno para que hagamos una evaluación y de paso, si es conveniente reedireccionemos el papel que estoy coumpliendo. Si en la evaluación te das cuenta que en tu núcleo familiar existen normas claras que se cumplen sin necesidad de insistir o recordar, ¡felicitaciones!, porque están educando hombres y mujeres de bien, que seguirán fortaleciendo ese legado cuando ellos alcancen sus metas personales, familiares y comunitarias. Pero si en la evaluación te das cuenta que en tu hogar no hay normas, cada quien hace lo que quiere, no hay autoridad en el buen sentido de la palabra de padres hacia  hijos, la situación seria preocupante, ya que estas dejando que la sociedad llamada consumismo, moda, indiferencia, ateismo religioso e irresponsabilidad cumpla uno de tus  roles: direccionar con normas la familia para que exista armonia. 


Estamos a tiempo para que por medio del diálogo fraternal, la asesoría de personas expertas en dichos temas, sacerdotes y personas que trabajan en tu parroquia nos brinden la asesoria necesaria para reedireccionar el rumbo del hogar. No es tarde, estamos a tiempo para que comencemos hacerle espacio a la norma y bajemos la intensidad de la ola llamada facilismo y practicidad.

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